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Ludamar

Blog · 22 de octubre de 2026

WordPress y Elementor: cuándo convienen y cuándo no

WordPress es el programa con el que se arma y se administra la página. Elementor es un agregado de WordPress para diseñarla arrastrando bloques, sin escribir código. Se usan tanto juntos que muchos los nombran como si fueran una sola cosa.

El 18 de octubre medí 17 páginas de comercios, consultorios y clínicas de Córdoba con la prueba de Google para celulares. Diez estaban hechas con Elementor. Lo que encontré me sirvió para ordenar cuándo conviene cada cosa.

Lo que encontré

Hecha conPáginasNota del medioPeso del medio
WordPress con Elementor10496 MB
Tiendanube4411,7 MB
WordPress sin Elementor1930,2 MB
Otras231 y 697,4 y 1,7 MB

«Del medio» es la mediana: la mitad de las páginas está por encima y la otra mitad por debajo. Una sola medición por página, en modo celular. Son 17 páginas, no una estadística: sirven para ver tendencias, no para sacar conclusiones generales.

Seis de las diez páginas con Elementor pesaban más de 5 MB, y la más pesada llegaba a 23 MB. Para comparar, una canción en MP3 pesa entre 3 y 5 MB. Alguien que entra desde el celular baja eso entero antes de ver la página completa.

Pero la mejor de las diez sacó 82 y pesaba 0,7 MB. Y las de Tiendanube, aunque pesaban mucho menos, no salieron mejor. El programa influye, pero lo que más pesa casi siempre son las fotos, y eso depende de quien arma la página.

Por qué las páginas con Elementor suelen pesar más

Elementor agrega su propio código en cada página, se use o no. En la mía, que era una sola pantalla con un dibujo y un párrafo, cargaba 13 archivos de código, entre ellos los que sirven para poner un video de fondo y armar diapositivas. Lo cuento en la nota anterior.

Además, como es fácil agregar cosas, se suman. Es común instalar un paquete extra de bloques para tener un acordeón o un carrusel, y cada paquete trae más código. En un sitio institucional que estoy rehaciendo encontré Elementor, Elementor Pro y dos agregados más que dependen de él, todos para armar el diseño.

Y hay una cuestión que no se ve en la nota de Google: el diseño queda atado a Elementor. Si un día lo querés sacar, las páginas no se convierten solas, hay que rehacerlas. Elementor Pro, la versión paga, se renueva por año y en dólares.

Cuándo conviene WordPress

Cuando alguien va a publicar seguido: novedades, noticias, notas de un blog, cambios de precios. WordPress tiene un editor de textos cómodo que se aprende rápido. El sitio institucional que mencioné tiene casi 400 noticias, y ahí WordPress tiene todo el sentido.

También conviene cuando hay una tienda con muchos productos y ya funciona con WooCommerce, que es la tienda de WordPress. Cambiarla tiene un costo que pocas veces se justifica.

Cuándo conviene Elementor

Cuando vas a armar la página vos, sin programar, y vas a cambiar el diseño seguido. Para eso está hecho y lo hace bien. Si lo usás, conviene no instalar paquetes de bloques extra salvo que sea imprescindible, y cuidar el tamaño de cada foto.

Si la página la arma otra persona y vos solo cambiás textos y fotos, no hace falta: el editor común de WordPress alcanza, y la página queda más liviana.

Cuándo no hace falta ninguno de los dos

La página de un consultorio o de un comercio chico cambia poco: qué hacen, horarios, dónde quedan y cómo escribirles. Para eso alcanza con una página hecha a mano, como esta. No necesita actualizaciones de seguridad, carga rápido y el hosting sale más barato.

Si lo principal es vender productos, una plataforma de tiendas como Tiendanube resuelve el cobro y los envíos sin que tengas que mantener nada.

Si ya tenés WordPress

Revisando páginas de clínicas encontré una con WordPress sin actualizar desde 2023 y otra con páginas internas que todavía tenían el texto de ejemplo de la plantilla: un médico de ficción y un mapa de Londres. Las dos cosas pasan cuando nadie mira la página después de entregada. Esto es lo que conviene revisar:

  1. Las actualizaciones. WordPress y cada agregado se actualizan seguido, muchas veces para cerrar fallas de seguridad. Si nadie lo hace, la página queda expuesta.
  2. Los agregados que no usás. Cada uno suma código y algo más para actualizar. Si no lo usás, desactivalo y borralo.
  3. Todas las páginas, no solo la portada. Entrá a cada sección desde el celular como si fueras un cliente. Ahí aparecen los textos de ejemplo y los enlaces rotos.
  4. Las fotos. Es lo que más pesa. En la nota anterior explico cómo revisarlas.

Si no sabés con qué está hecha tu página o querés que la revise, escribime por WhatsApp con la dirección y te cuento lo que veo.